Fernando Gomez Paiba

Fernando Gomez Paiba

Sociólogo, Especialista en Estudios del Territorio, Maestrante en Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, Promotor de la Red Ambiental de la Reserva Forestal “Thomas van der Hammen”

@FdoGomez1

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La Red de Amigos de la Reserva Forestal del Norte de Bogotá “Thomás van der Hammen” es una iniciativa ciudadana que reúne a propietarios, organizaciones ambientales, comunidad campesina, indígenas, estudiantes, maestros y líderes comunitarios presentes en la zona. Nuestro trabajo con los procesos socio ambientales desde más de 15 años se manifiesta en un compromiso irreductible con la defensa y preservación de la vida.

Crece la preocupación frente a la intención de Enrique Peñalosa de destruir la Reserva Forestal atentando contra la seguridad ambiental de Bogotá. De llevar a cabo esta iniciativa, será inminente la pérdida de flora y fauna nativa, los suelos con vocación agroecológica, humedales, quebradas y bosques. El desastre ambiental será incalculable. Aumentará y agudizará la deuda social y ecológica que existe en la ciudad. De la misma manera, se extenderán los conflictos socio – ambientales por la drástica transformación del territorio rural para suelos de expansión urbana destinados a procesos de urbanización e industrialización.

Pero no sólo es la Reserva Forestal “Thomás van der Hammen” la que está en peligro de desaparecer. Es toda la Estructura Ecológica Principal de Bogotá. La Reserva Forestal de los Cerros Orientales, el río Bogotá, los humedales y la zona rural del sur de la ciudad están en la mira depredadora del Alcalde. Peñalosa, nuevamente quiere abrir la discusión caduca y atrasada de un modelo de desarrollo insostenible y decadente para el siglo XXI. 

La RED DE AMIG@S DE LA RESERVA FORESTAL

REGIONAL PRODUCTORA DEL NORTE  DE BOGOTÁ “THOMAS van der HAMMEN”

MANIFESTA:

1. Que la construcción de un modelo de ciudad armonioso con la naturaleza se sustenta en la participación ciudadana como un Derecho y ejercicio pleno de ciudadanía. Proponemos un Pacto Ambiental Ciudadano fundamentado en éste Derecho y en el control social de las políticas públicas ambientales del Distrito Capital.

2. Que el territorio de la Reserva Forestal de Bogotá “Thomas van der Hammen” es una construcción social e histórica, que requiere de acciones colectivas concertadas para consolidar sus bases, defender y preservar los ecosistemas allí existentes.

3. Que es inaplazable preservar los valores ecológicos, sociales, arqueológicos y culturales existentes en la Reserva Forestal “Thomas van der Hammen”, porque se constituye en parte fundamental del Patrimonio Natural de la ciudad.

4. Que la Reserva Forestal de Bogotá “Thomas van der Hammen”, es un territorio estratégico para lograr la conectividad ecológica como parte integral de la Estructura Ecológica Principal de Bogotá y la Estructura Ecológica Regional. La afectación a este sistema natural impactará negativamente la eco-región central colombiana.

5. Los principios, que rigen nuestras iniciativas, se fundamentan en una ética ambiental que propende por que el derecho colectivo y que los procesos naturales primen sobre el interés particular. Nuestro compromiso, por tanto, está ligado con la búsqueda del equilibrio y armonía con la naturaleza.

6. Respaldamos las propuestas e iniciativas que propendan por el uso del suelo compatible, sustentable y amigable con el propósito de conservación, preservación y recuperación de los ecosistemas, relictos, fuentes hídricas, especies endémicas y demás formas de vida existentes en la Reserva Forestal de Bogotá,  “Thomas van der Hammen”.

7. Que la consolidación de la Reserva Forestal de Bogotá “Thomas van der Hammen” contribuye a la adaptabilidad del cambio climático mitigando el aumento de la temperatura del planeta. Su preservación se vincula con iniciativas globales frente a la crisis civilizatoria y a los acuerdos suscritos por Colombia en el COP21.

8. Exigimos a la Administración Distrital obedecer lo ordenado en la Ley 99/93. El Plan de Manejo Ambiental  adoptado por el Consejo Directivo de la CAR señala que la Alcaldía debe cumplir con el control de obras de urbanismo y de construcción que contraríen la norma. Las declaraciones que realizo Peñalosa han incremento los botaderos de escombro ilegales en la Reserva.

9. Invitamos a los procesos ambientales y sociales, sectores políticos, sindicatos, estudiantes, maestros, académicos y fuerzas vivas a un Gran Encuentro por la Defensa y Protección de la los derechos colectivos. Presentar en conjunto una propuesta democrática organizada en el escenario del próximo Plan de Ordenamiento Territorial mostrará una salida a los retos y desafíos que se presentan actualmente.

10. El advenimiento de los acuerdo de PAZ y su posterior implementación implica reconocer que la construcción del territorio es una tarea concertada, sostenible y proyectada hacia el futuro que soñamos todos los colombianos.

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En reciente entrevista el Alcalde Enrique Peñalosa se pregunta “… ¿Qué es lo mejor ambientalmente para Bogotá?”. Sin duda, una inquietud que estará en los bogotanos porque la realidad socio-ambiental así lo demanda. Llama la atención la manera en que se refiere a una de las zonas estratégicas por su función ecológica: la Reserva Forestal ubicada en el Borde Norte. Sobre ésta comenta que es un “lote” y que es “… la única reserva forestal del mundo que no tiene árboles: son potreros”.

Sin embargo, estudios realizados por Universidades, Centros de Investigación, entidades del Estado, organizaciones ambientales, expertos nacionales e internacionales contradicen lo expresado por el mandatario. Las investigaciones señalan que la Reserva Forestal Productora Regional de Bogotá “Thomas van der Hammen” (en adelante R.F.R.P.N) es un área con una extraordinaria riqueza natural, histórica, cultural y paisajística de Bogotá y de la Región Central del país. Precisamente la Reserva cumple funciones de conectividad con la Estructura Ecológica Principal de Bogotá y la Estructura Ecológica Regional. Existen ecosistemas propios de bosque bajo andino.

Es lugar de hábitat de especies endémicas por estar ubicada en la Cuenca Alta del río Bogotá. Allí se encuentran los mejores suelos agropecuarios (Tipos II y III). Cumple funciones de regulación hídrica al poseer zonas recarga de agua, humedales y quebradas. Adicionalmente posee un inmenso valor cultural y arqueológico como lo ha señalado el Instituto Colombiano de Antropología pues allí existe vestigios de una obra de Ingeniería Muisca.

En efecto, la investigación realizada por la CAR, la UDCA, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, la Fundación Avina, el IEU de la Universidad Nacional, la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y la Dirección Especial de Catastro Distrital, concluyen que la R.F.R.P.N “Thomas van der Hammen” es un lugar natural con cobertura vegetal y ecosistema relictuales. Existe un sistema de humedales como son El Torca, Guymaral y la Conejera. En el subsuelo hay abundantes recursos hídricos alimentados con aguas de escorrentía.

Contiene suelos agroecológicos de la mejor calidad para proyectos productivos agroforestales, silvopastoriles y de seguridad alimentaria. Incluye un boque andino que sirve como reservorio de biodiversidad. En flora existen 514 especies de plantas inventariadas. Con respecto a la fauna existen aves migratorias, acuáticas, ardillas, borugas, curíes, conejos, murciélagos, faras, guaches, comadrejas, 47 ejemplares de mariposas, anfibios y reptiles, especies endémicas como el Chamicero y el Picocono rufu. Por sus características rurales y de sabana se identifica a primera vista su riqueza natural e histórica, que demuestra la valiosa biodiversidad existente en el área forestal.

¿Y LA RESERVA PARA QUÉ?

El caso de la R.F.R.P. ilustra la urgencia de aportar elementos importantes en el debate entre densificación o expansión urbana, pues es pieza clave para efectos de definir el llamado límite del crecimiento para evitar la conurbación. La Reserva posibilita: minimizar los conflictos socio-ambientales por la transformación drástica del territorio rural, mayor control por parte de las autoridades ambientales, cambio de uso de suelo, aprovechamiento óptimo con vocación agroforestal.

El profesor van der Hammen y un grupo de expertos indicaban que en propósito de la Reserva Forestal es garantizar la conectividad ecológica entre la Reserva Forestal de los Cerros Orientales, el río Bogotá y continuar la conexión con los cerros de Chía y Cota, especialmente el Cerro del Manjui. Esta Reserva permitirá la estructura de una compleja red ambiental, conectando varios ecosistemas y consolidando un amplio sistema de hábitat de flora y fauna. La R.F.R.P.N por su extensión (1.391,68 hectáreas) puede constituirse en el bosque natural urbano más extenso del planeta, cuatro veces más grande que el Central Park de Nueva York.

BOGOTÁ NECESITA LA RESERVA “THOMAS van der HAMMEN”

Factores como el cambio climático, densidad demográfica, centralización del conflicto armando, inseguridad alimentaria y la contaminación de fuentes hídricas, permiten repensar el modelo de desarrollo sostenible para evitar el colapso urbano. La R.F.R.P.N contribuye significativamente a la adaptación y mitigación al cambio climático. Bogotá tiene un déficit promedio de un millón y medio de árboles según el Jardín Botánico. Para la Organización Mundial de la Salud el estándar internacional debe ser mínimo de un árbol por cada tres habitantes. Es decir hay un árbol por cada ocho ciudadanos. De tal manera que la deuda social y ecológica con la ciudad es monumental.

En septiembre de 2014 la CAR adoptó el Plan de Manejo Ambiental (PMA) para la R.F.R.P.N. Fue construido de manera participativa por diversos actores institucionales, propietarios y organizaciones ambientalistas. El PMA detiene el mal uso del suelo que durante décadas sufrió la zona y acoge los diversos actores e intereses de acuerdo a la extensión y características ecológicas del área. De conformidad la Ley 388/97 este acto admnistrativo se constituye como una determinante ambiental de superior jerarquía,que por ningun motivo puede ser desconocido, contrariado o modificado. Debe quedar incorporado en el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial para Bogotá y demás municipios aledaños a la Reserva.

Según la Ley 99/93 la CAR asume: la administración, ejercer las funciones de control y vigilancia e impone las medidas preventivas necesarias. Por estar ubicada la R.F.R.P.N en la zona rural del Distrito, le corresponde a la Alcaldía responder por la formulación e implemetación de instrumentos económicos y tributarios. Es competencia del Distrito controlar obras de urbanismo y de construcción que contraríen la norma. Debe adelantar acciones para la recuperación de espacios públicos y ejecutar los proyectos con respecto a la compra de los predios que permita resolver los conflictos prediales.

La discusión sobre la Reserva es el reflejo de la concepción de un modelo de desarrollo caduco para el Siglo XXI. Es insostenible ambientalmente. La toma de decisiones con respecto a un enfoque de desarrollo sostenible a escala humana es una salida democrática que reorganiza la ciudad respondiendo a los retos y desafíos ambientales y un buen vivir.

A propósito del lamentable hecho ocurrido esta semana cuando Pedro Luis Gutiérrez publicó en la red virtual de Facebook fotografías de un jaguar cazado por él y que causó como  reacción la indignación de ambientalistas y defensores de animales. A raíz de hecho surgen algunas inquietudes: ¿qué sabemos del jaguar? ¿qué razones motivan a los pobladores para realizar  prácticas ilegales como la cacería? ¿qué medidas ha adoptado el Estado colombiano para procurar la protección de esta especie?

 

Miércoles, 29 Abril 2015 19:00

Primero de Mayo: Democracia, Unidad y Dignidad

Indudablemente el mundo del trabajo ha sufrido grandes cambios desde el 1 de mayo de 1.886 cuando miles de trabajadores inician una Huelga incontenible en busca de sus reivindicaciones básicas (condiciones de sanidad en los sitios de trabajo, reducción de la jornada laboral de 16 a 8 horas y salario justo). No se debe olvidar que su consigna era “8 horas de trabajo, 8 horas para la familia y 8 horas de descanso”. 129 años después esas conquistas ya alcanzadas tras arduas luchas entre los sectores patronales  y los trabajadores, parecen hoy más actuales que nunca. Hoy nuestro país necesita con urgencia adelantar las reformas estructurales que retornen los Derechos fundamentales a las y los trabajadores, sin ahorrar esfuerzo alguno para dignificarlos y generar así  la equidad que tanto se proclama.

El 11 de julio inició un proceso innovador con perspectiva ecológica que articula la posibilidad de una movilidad urbana amigable con el redescubrimiento de la naturaleza inmersa en la urbe.

La bicicleta no sólo se ha convertido como un medio alternativo de transporte para los bogotanos, sino una herramienta pedagógica  eficaz para el  aprendizaje  de los valores ambientales que se encuentran en áreas protegidas como los Humedales de la ciudad. La implementación de nuevas estrategias de educación ambiental permitirán establecer mejores relaciones entre los seres humanos y la naturaleza.

 

Esta iniciativa ecopedagógica permite identificar y proponer alternativas de solución frente a los diversos conflictos ambientales que amenazan nuestros recursos naturales. Fomentar la solidaridad y la resignificación social del territorio son elementos importantes que se destacaran en el transcurso del Diplomado. En estos tiempos de turbulencias climáticas es una excelente actividad para contribuir en la defensa, protección y recuperación de nuestro patrimonio natural.

 

Por una #BogotaMásVerde participa, aprende y  comparte una experiencia que transforma la ciudad. 

Lunes, 02 Noviembre 2015 15:20

Causas y azares de la locura climática

Hablar de “desastres naturales” (inundaciones, avalanchas, desertificación de suelos, tsunamis, calentamiento global y reducción en la biodiversidad) generalmente se relaciona con el término de cambio climático, fenómeno que también se supone como “natural”. Sin embargo, esta afirmación contiene varios elementos a analizar. La crisis ecológica y el cambio climático en efecto, tienen una dependencia directa por cuanto son las consecuencias de una misma causa: el modelo de producción y las fuentes de energía que éste utiliza. El uso desmedido de las fuentes de energía fósiles como carbón, gas y petróleo desde finales del siglo XIX han llevado a consecuencias nefastas como la alteración del clima, la agresión contra la biodiversidad y la contaminación de las fuentes de agua. 

La Convención de las Naciones Unidas define el cambio climático como: “un cambio en el clima, atribuible directa o indirectamente a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad climática natural". (Naciones Unidas, 1992). No obstante, el término calentamiento global se confunde en varias ocasiones con cambio climático. Para la EPA calentamiento global se refiere “al aumento progresivo de la temperatura media del aire a escala planetaria, que puede alterar el patrón climático global”. (EPA, 2010). Es decir que el cambio climático es un macro fenómeno que manifiesta la vulnerabilidad de los ecosistemas y de las poblaciones al modificarse drásticamente los patrones de temperatura global. Si bien es cierto, el cambio climático en sí mismo es un fenómeno propio del Planeta, la implementación del modelo de desarrollo económico ha alterado el ritmo natural hasta producir los efectos indeseables que presenciamos actualmente.

CAMBIO CLIMÁTICO  Y MODELO PRODUCTIVO

Es innegable que el cambio climático se deriva de las prácticas humanas relacionadas con los procesos de consumo y producción. Es importante señalar que el consumo desmedido varía drásticamente entre países. Estudios han registrado que un ciudadano estadounidense consume quinientas veces más recursos naturales que un hindú. (Riechmann, 1996). Así mismo, tampoco es comparable el nivel de contaminación que provoca un individuo o comunidad, con el que genera una petrolera o una industria multinacional. Por tanto, el grado de responsabilidad frente a las consecuencias del modelo económico mundial implica esfuerzos importantes por parte de quienes generan en mayor escala la crisis planetaria.

 

En Colombia se refleja un panorama preocupante al igual que  en el resto del planeta. Al  ser el segundo país en megadiversidad del mundo (aporta más del 10% en biodiversidad), el aumento de la temperatura ha traído como consecuencia una afectación irreversible a los seis nevados, a tal punto que evidencia la desglaciación progresiva. Así mismo, de los 34 páramos que existen 22 de ellos están en inminente riesgo por actividades mineras y expansión de la frontera agropecuaria.

BOGOTÁ: EL REFLEJO DEL FENÓMENO MUNDIAL

En Bogotá, el cambio climático ha provocado efectos en los ecosistemas que es imprescindible aplicar medidas inmediatas para su recuperación. La ciudad como hábitat urbano, donde conviven una diversidad de organismos vivos ha sobrepasado su capacidad de albergue y las condiciones adecuadas para que dichas especies puedan reproducirse, habitar y prolongar su presencia.

Algunos ecosistemas como humedales urbanos, quebradas, ríos y bosques se han visto seriamente afectados por la acción de deforestación causada  por actividades de minería, canteras, escombreras ilegales, manejo inadecuado de residuos sólidos, expansión de la ciudad, asentamientos ilegales y floricultivos entre otros. Esta alteración de los hábitats nativos redunda en la afectación del clima y por ende produce un aumento de la temperatura creado en varios espacios por las denominadas islas de calor urbano. Es importante recordar que en Bogotá existe un déficit de más de un millón de árboles.

La destrucción y reducción de ecosistemas en Bogotá causará la vulnerabilidad del territorio. El cambio climático repercutirá en  la extinción de “especies endémicas (anfibios, musgos, mamíferos, reptiles y algunos géneros de plantas superiores) y migratorias (aves y mamíferos), especialmente en los bosques andinos y alto-andinos, humedales y pantanos de altiplano; bosques húmedos sub-andinos y andinos y matorrales xerofíticos andinos y alto-andinos” (IDEAM, 2014).

AFECTACIÓN AL SER HUMANO COMO CONSECUENCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Indiscutiblemente el ser humano como parte del sistema vivo de la Tierra también se ve afectado por la alteración del clima y sus consecuencias se traducen de manera directa en la salud, incendios forestales, inundaciones, remoción en masa y granizadas.

En Bogotá se registraron 183 casos de Enfermedades Respiratorias Agudas en marzo del 2014 en un periodo que coincide con altos nivel de precipitación. Así mismo, se presentaron 177 casos de dengue en enero del mismo año. (Observatorio de Salud Ambiental, 2014). Estos datos permiten inferir que la propagación de estas enfermedades se relacionan con periodos que evidencian una drástica variabilidad climática en la ciudad.

Otras cifras son los 50.000 damnificados en inundación del occidente de Bogotá como consecuencia de la creciente del Rio Bogotá en 2011, la inundación de la  Vía Suba-Cota, la Avenida Ciudad de Cali y Avenida Boyacá causando un gran traumatismo en la movilidad urbana en 2012. Los incendios forestales en los Cerros Orientales en agosto de 2014 evidencian en el contexto cercano los efectos del cambio climático.

En hechos recientes es relevante mencionar que 230 toneladas de granizo cayeron en el sur de Bogotá afectando los barrios la Fragua y Restrepo el 23 de marzo 2015. En ese mismo mes, 190 personas en San Cristóbal  fueron evacuadas de sus hogares a causa de remoción en masa. 

La ciudad siente en carne propia el fenómeno de la variabilidad climática y las acciones para mitigar sus consecuencias y la preparación para la adaptación parecen lejanas. Es una responsabilidad ciudadana asumir los cambios necesarios para abordar de manera integral  los factores asociados a este fenómeno.

No se deben ahorrar esfuerzos individuales y colectivos en este propósito, ya que la vida de planeta y sus pobladores está en riesgo inminente.

Fuentes consultadas

El Espectador. (2015). Gases de efecto invernadero en alza alcanzan nuevo récord mundial.

Recuperado en: http://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/gases-de-efecto-invernadero-alza-alcanzan-nuevo-record-articulo-55943

EPA. (2010). Environmental Protection Agency. Climate change indicators in the United States. Recuperado en: 

http://www.epa.gov/climatechange/indicators/pdfs/Climate Indicators_full.pdf.

IDEAM. (2014). Vulnerabilidad de la región capital a los efectos del cambio climático.

Recuperado en: http://www.idiger.gov.co/documents/10179/275986/Policy+paper_05_Vulnerabilidad.pdf/cc1debda-15d9-4f4a-bc32-1e852fdf4399

Observatorio de Salud Ambiental. Recuperado en: http://biblioteca.saludcapital.gov.co/ambiental/index.shtml?s=l&id=310&v=l