Viernes, 02 Diciembre 2016 16:50

No más diésel en nuestras ciudades

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Como alcaldes y líderes del movimiento contra el cambio climático, somos testigos del impacto que la contaminación atmosférica tiene sobre nuestros ciudadanos. Las cardiopatías, cánceres y las enfermedades respiratorias crónicas se cobran millones de vidas al año y la conexión directa de estas con los elevados niveles de contaminación atmosférica en las ciudades es innegable. Nuestros ciudadanos más vulnerables —los ancianos, los jóvenes y los más desfavorecidos económicamente— son quienes más sufren y quienes más expuestos están al peligro.
 
La contaminación atmosférica también está inextricablemente relacionada con el cambio climático. Los vehículos contaminantes que circulan por las calles y carreteras de nuestras ciudades no solo contaminan el aire, sino que también aumentan de manera considerable las emisiones de gases de efecto invernadero. En muchas ciudades, las emisiones derivadas del sector de transportes se eleva hasta un 30%. A medida que aumenta la contaminación del aire, los ciudadanos son más propensos a optar por manejar en lugar de elegir formas de transporte más saludables y sostenibles como caminar o andar en bicicleta. Tras décadas, la acumulación de millones de desplazamientos tendrá un efecto devastador en el clima. Las ambiciones del Acuerdo de París sobre el cambio climático no podrán llevarse a cabo si no se toman medidas urgentes que permitan rediseñar las ciudades de modo que se dé prioridad a los medios de transporte sostenibles y se luche contra la contaminación ambiental.
Los alcaldes de las grandes ciudades del mundo son conscientes de la amenaza que supone la contaminación ambiental tanto para sus ciudadanos como para el planeta. Los líderes de 86 de las ciudades más importantes del mundo se reúnen en Ciudad de México con ocasión de la Cumbre de Alcaldes del C40, en la que la contaminación atmosférica es uno de los principales temas de debate.
Nuestra cumbre es una oportunidad para intercambiar proyectos e ideas orientadas a lograr un aire más limpio en nuestras ciudades. En París, recientemente aprobamos que las orillas del río Sena sean para peatones y bicis y que amplifiquemos nuestro famoso sistema de alquiler de bicis en libre servicio. En la Ciudad de México, hemos ampliado los sistemas de metro y de autobús de tránsito rápido y además estamos invirtiendo en infraestructuras ciclistas. En Madrid, hemos creado una zona de bajas emisiones de carbono en el centro de la ciudad y estamos promoviendo los desplazamientos a pie y en bicicleta, así como otras soluciones saludables a fin de facilitar la transición hacia un futuro con bajas emisiones de carbono.
No hay duda ninguna: todos pueden apreciar el poder local y global de los alcaldes cuando trabajan juntos. A través de poderosas redes como C40 o el Pacto Global de los Alcaldes por el Clima y la Energía, hemos logrado mostrar un fuerte liderazgo global respecto al cambio climático. En el momento álgido de las negociaciones sobre el cambio climático de la COP21, el Ayuntamiento de París congregó a más de 1.000 alcaldes en una cumbre histórica. Esta muestra de compromiso por parte de los líderes municipales fue fundamental para convencer a los Jefes de Estado de llegar a un acuerdo.
Ahora es el momento para demostrar el mismo poder de liderazgo en la lucha contra la contaminación atmosférica. Hoy, como representantes políticos y líderes del movimiento contra el cambio climático, nos comprometemos a retirar los vehículos de diésel de nuestras ciudades para 2025, puesto que este combustible supone una amenaza inmediata para la salud de nuestros ciudadanos y su futuro. Creemos que nuestros vanguardistas esfuerzos serán el inicio de un movimiento que se replicará en ciudades alrededor del mundo, a fin de que en una década podamos haber eliminado las dañinas emisiones de diésel de nuestras ciudades.
Los alcaldes de la red C40 estamos comprometiéndonos a incentivar el uso de vehículos eléctricos, híbridos y de hidrógeno a fin de sustituir los vehículos más contaminantes. Instamos a los fabricantes de automóviles a que nos apoyen en esta decisión y den prioridad al desarrollo de este tipo de vehículos. Finalmente, los alcaldes de todo el mundo se están comprometiendo a invertir en infraestructuras sostenibles que faciliten a sus ciudadanos la elección de medios de transporte más saludables y sostenibles.
Queremos que nuestros ciudadanos vivan en ciudades saludables, pero sin colaboración no podemos transformar las calles de nuestras ciudades ni mejorar el aire que respiramos. Nuestros ciudadanos están haciendo oír su voz a través de una petición internacional que exige un cambio. Hoy, urgimos a los líderes nacionales a que escuchen a sus ciudadanos y ayuden a los alcaldes a limpiar el aire que respiramos.
 
ANNE HIDALGO ES ALCALDESA DE PARÍS Y PRESIDENTA DE C40.
MIGUEL ÁNGEL MANCERA ES JEFE DE GOBIERNO DE CIUDAD DE MÉXICO.
MANUELA CARMENA ES ALCALDESA DE MADRID.
MICHAEL R. BLOOMBERG ES ENVIADO ESPECIAL DE LA ONU PARA LAS CIUDADES Y EL CAMBIO CLIMÁTICO.
 
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