Reserva (2)

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La Red de Amigos de la Reserva Forestal del Norte de Bogotá “Thomás van der Hammen” es una iniciativa ciudadana que reúne a propietarios, organizaciones ambientales, comunidad campesina, indígenas, estudiantes, maestros y líderes comunitarios presentes en la zona. Nuestro trabajo con los procesos socio ambientales desde más de 15 años se manifiesta en un compromiso irreductible con la defensa y preservación de la vida.

Crece la preocupación frente a la intención de Enrique Peñalosa de destruir la Reserva Forestal atentando contra la seguridad ambiental de Bogotá. De llevar a cabo esta iniciativa, será inminente la pérdida de flora y fauna nativa, los suelos con vocación agroecológica, humedales, quebradas y bosques. El desastre ambiental será incalculable. Aumentará y agudizará la deuda social y ecológica que existe en la ciudad. De la misma manera, se extenderán los conflictos socio – ambientales por la drástica transformación del territorio rural para suelos de expansión urbana destinados a procesos de urbanización e industrialización.

Pero no sólo es la Reserva Forestal “Thomás van der Hammen” la que está en peligro de desaparecer. Es toda la Estructura Ecológica Principal de Bogotá. La Reserva Forestal de los Cerros Orientales, el río Bogotá, los humedales y la zona rural del sur de la ciudad están en la mira depredadora del Alcalde. Peñalosa, nuevamente quiere abrir la discusión caduca y atrasada de un modelo de desarrollo insostenible y decadente para el siglo XXI. 

La RED DE AMIG@S DE LA RESERVA FORESTAL

REGIONAL PRODUCTORA DEL NORTE  DE BOGOTÁ “THOMAS van der HAMMEN”

MANIFESTA:

1. Que la construcción de un modelo de ciudad armonioso con la naturaleza se sustenta en la participación ciudadana como un Derecho y ejercicio pleno de ciudadanía. Proponemos un Pacto Ambiental Ciudadano fundamentado en éste Derecho y en el control social de las políticas públicas ambientales del Distrito Capital.

2. Que el territorio de la Reserva Forestal de Bogotá “Thomas van der Hammen” es una construcción social e histórica, que requiere de acciones colectivas concertadas para consolidar sus bases, defender y preservar los ecosistemas allí existentes.

3. Que es inaplazable preservar los valores ecológicos, sociales, arqueológicos y culturales existentes en la Reserva Forestal “Thomas van der Hammen”, porque se constituye en parte fundamental del Patrimonio Natural de la ciudad.

4. Que la Reserva Forestal de Bogotá “Thomas van der Hammen”, es un territorio estratégico para lograr la conectividad ecológica como parte integral de la Estructura Ecológica Principal de Bogotá y la Estructura Ecológica Regional. La afectación a este sistema natural impactará negativamente la eco-región central colombiana.

5. Los principios, que rigen nuestras iniciativas, se fundamentan en una ética ambiental que propende por que el derecho colectivo y que los procesos naturales primen sobre el interés particular. Nuestro compromiso, por tanto, está ligado con la búsqueda del equilibrio y armonía con la naturaleza.

6. Respaldamos las propuestas e iniciativas que propendan por el uso del suelo compatible, sustentable y amigable con el propósito de conservación, preservación y recuperación de los ecosistemas, relictos, fuentes hídricas, especies endémicas y demás formas de vida existentes en la Reserva Forestal de Bogotá,  “Thomas van der Hammen”.

7. Que la consolidación de la Reserva Forestal de Bogotá “Thomas van der Hammen” contribuye a la adaptabilidad del cambio climático mitigando el aumento de la temperatura del planeta. Su preservación se vincula con iniciativas globales frente a la crisis civilizatoria y a los acuerdos suscritos por Colombia en el COP21.

8. Exigimos a la Administración Distrital obedecer lo ordenado en la Ley 99/93. El Plan de Manejo Ambiental  adoptado por el Consejo Directivo de la CAR señala que la Alcaldía debe cumplir con el control de obras de urbanismo y de construcción que contraríen la norma. Las declaraciones que realizo Peñalosa han incremento los botaderos de escombro ilegales en la Reserva.

9. Invitamos a los procesos ambientales y sociales, sectores políticos, sindicatos, estudiantes, maestros, académicos y fuerzas vivas a un Gran Encuentro por la Defensa y Protección de la los derechos colectivos. Presentar en conjunto una propuesta democrática organizada en el escenario del próximo Plan de Ordenamiento Territorial mostrará una salida a los retos y desafíos que se presentan actualmente.

10. El advenimiento de los acuerdo de PAZ y su posterior implementación implica reconocer que la construcción del territorio es una tarea concertada, sostenible y proyectada hacia el futuro que soñamos todos los colombianos.

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En reciente entrevista el Alcalde Enrique Peñalosa se pregunta “… ¿Qué es lo mejor ambientalmente para Bogotá?”. Sin duda, una inquietud que estará en los bogotanos porque la realidad socio-ambiental así lo demanda. Llama la atención la manera en que se refiere a una de las zonas estratégicas por su función ecológica: la Reserva Forestal ubicada en el Borde Norte. Sobre ésta comenta que es un “lote” y que es “… la única reserva forestal del mundo que no tiene árboles: son potreros”.

Sin embargo, estudios realizados por Universidades, Centros de Investigación, entidades del Estado, organizaciones ambientales, expertos nacionales e internacionales contradicen lo expresado por el mandatario. Las investigaciones señalan que la Reserva Forestal Productora Regional de Bogotá “Thomas van der Hammen” (en adelante R.F.R.P.N) es un área con una extraordinaria riqueza natural, histórica, cultural y paisajística de Bogotá y de la Región Central del país. Precisamente la Reserva cumple funciones de conectividad con la Estructura Ecológica Principal de Bogotá y la Estructura Ecológica Regional. Existen ecosistemas propios de bosque bajo andino.

Es lugar de hábitat de especies endémicas por estar ubicada en la Cuenca Alta del río Bogotá. Allí se encuentran los mejores suelos agropecuarios (Tipos II y III). Cumple funciones de regulación hídrica al poseer zonas recarga de agua, humedales y quebradas. Adicionalmente posee un inmenso valor cultural y arqueológico como lo ha señalado el Instituto Colombiano de Antropología pues allí existe vestigios de una obra de Ingeniería Muisca.

En efecto, la investigación realizada por la CAR, la UDCA, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, la Fundación Avina, el IEU de la Universidad Nacional, la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y la Dirección Especial de Catastro Distrital, concluyen que la R.F.R.P.N “Thomas van der Hammen” es un lugar natural con cobertura vegetal y ecosistema relictuales. Existe un sistema de humedales como son El Torca, Guymaral y la Conejera. En el subsuelo hay abundantes recursos hídricos alimentados con aguas de escorrentía.

Contiene suelos agroecológicos de la mejor calidad para proyectos productivos agroforestales, silvopastoriles y de seguridad alimentaria. Incluye un boque andino que sirve como reservorio de biodiversidad. En flora existen 514 especies de plantas inventariadas. Con respecto a la fauna existen aves migratorias, acuáticas, ardillas, borugas, curíes, conejos, murciélagos, faras, guaches, comadrejas, 47 ejemplares de mariposas, anfibios y reptiles, especies endémicas como el Chamicero y el Picocono rufu. Por sus características rurales y de sabana se identifica a primera vista su riqueza natural e histórica, que demuestra la valiosa biodiversidad existente en el área forestal.

¿Y LA RESERVA PARA QUÉ?

El caso de la R.F.R.P. ilustra la urgencia de aportar elementos importantes en el debate entre densificación o expansión urbana, pues es pieza clave para efectos de definir el llamado límite del crecimiento para evitar la conurbación. La Reserva posibilita: minimizar los conflictos socio-ambientales por la transformación drástica del territorio rural, mayor control por parte de las autoridades ambientales, cambio de uso de suelo, aprovechamiento óptimo con vocación agroforestal.

El profesor van der Hammen y un grupo de expertos indicaban que en propósito de la Reserva Forestal es garantizar la conectividad ecológica entre la Reserva Forestal de los Cerros Orientales, el río Bogotá y continuar la conexión con los cerros de Chía y Cota, especialmente el Cerro del Manjui. Esta Reserva permitirá la estructura de una compleja red ambiental, conectando varios ecosistemas y consolidando un amplio sistema de hábitat de flora y fauna. La R.F.R.P.N por su extensión (1.391,68 hectáreas) puede constituirse en el bosque natural urbano más extenso del planeta, cuatro veces más grande que el Central Park de Nueva York.

BOGOTÁ NECESITA LA RESERVA “THOMAS van der HAMMEN”

Factores como el cambio climático, densidad demográfica, centralización del conflicto armando, inseguridad alimentaria y la contaminación de fuentes hídricas, permiten repensar el modelo de desarrollo sostenible para evitar el colapso urbano. La R.F.R.P.N contribuye significativamente a la adaptación y mitigación al cambio climático. Bogotá tiene un déficit promedio de un millón y medio de árboles según el Jardín Botánico. Para la Organización Mundial de la Salud el estándar internacional debe ser mínimo de un árbol por cada tres habitantes. Es decir hay un árbol por cada ocho ciudadanos. De tal manera que la deuda social y ecológica con la ciudad es monumental.

En septiembre de 2014 la CAR adoptó el Plan de Manejo Ambiental (PMA) para la R.F.R.P.N. Fue construido de manera participativa por diversos actores institucionales, propietarios y organizaciones ambientalistas. El PMA detiene el mal uso del suelo que durante décadas sufrió la zona y acoge los diversos actores e intereses de acuerdo a la extensión y características ecológicas del área. De conformidad la Ley 388/97 este acto admnistrativo se constituye como una determinante ambiental de superior jerarquía,que por ningun motivo puede ser desconocido, contrariado o modificado. Debe quedar incorporado en el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial para Bogotá y demás municipios aledaños a la Reserva.

Según la Ley 99/93 la CAR asume: la administración, ejercer las funciones de control y vigilancia e impone las medidas preventivas necesarias. Por estar ubicada la R.F.R.P.N en la zona rural del Distrito, le corresponde a la Alcaldía responder por la formulación e implemetación de instrumentos económicos y tributarios. Es competencia del Distrito controlar obras de urbanismo y de construcción que contraríen la norma. Debe adelantar acciones para la recuperación de espacios públicos y ejecutar los proyectos con respecto a la compra de los predios que permita resolver los conflictos prediales.

La discusión sobre la Reserva es el reflejo de la concepción de un modelo de desarrollo caduco para el Siglo XXI. Es insostenible ambientalmente. La toma de decisiones con respecto a un enfoque de desarrollo sostenible a escala humana es una salida democrática que reorganiza la ciudad respondiendo a los retos y desafíos ambientales y un buen vivir.