DESARROLLO SOSTENIBLE

DESARROLLO SOSTENIBLE (46)

El pasado viernes 12 de junio, en medio del revuelo mediático que suscitó la tala de árboles en el humedal La Conejera, el alcalde Gustavo Petro trinó en su cuenta de Twitter que fue él quien sembró “el primer árbol de especie nativa de 16.000 que la Bogotá Humana sembró para proteger La Conejera”. Sin embargo, al indagar en los informes de las entidades responsables de estas metas, Jardín Botánico (JBB) y Secretaría de Ambiente (SDA), no aparecen reportados estos árboles y no se comprende entonces de dónde salen las cifras del alcalde, como veremos a continuación. 


Dentro del Eje 2 del Plan de Desarrollo Bogotá Humana (enfrentar el cambio climático y ordenar el territorio alrededor del agua) se contempla el programa Recuperación de la Estructura Ecológica Principal (EEP) y de los espacios del agua, que a su vez incluye el proyecto denominado Recuperación y renaturalización de los espacios del agua. Allí se establecen metas como: Recuperación ecológica participativa de 520 hectáreas de suelo de protección (equivalentes al 0,66% del suelo de protección de la EEP de la ciudad); Recuperación ecológica y paisajística de 57 Km de rondas y ZMPA de las microcuencas de los ríos Fucha, Salitre, Tunjuelo y Torca; Intervenir mediante procesos de recuperación ambiental y paisajística 8 hectáreas de la ZMPA del río Tunjuelo en áreas urbana; Recuperar integralmente 40 hectáreas de humedales. Asimismo, teniendo como base que el déficit en la ciudad es de 1.334.738 árboles, el Plan de Desarrollo “Bogotá Humana” propuso el incremento de la oferta de arbolado en 40%, que equivaldría a plantar 477.383 árboles durante el cuatrienio.

Ahora bien, de acuerdo con el estado de avance de las metas reportado por la SDA en su página webse ha cumplido con el 49,3% de la meta proyectada de recuperación integral de 40 hectáreas de humedales. En cuanto a la meta de restauración ecológica se reportan 178 hectáreas de las 520 proyectadas, correspondientes al 34,2% de la meta. Ahora bien no se contempló una meta en términos de número de individuos arbóreos o arbustivos que deberían plantarse. Sin embargo, podría promediarse con base en la información de la SDA que se plantan alrededor de 1.000 individuos por hectárea.

De manera que cuando el Alcalde Petro refiere que se plantaron 16.000 árboles en el humedal La Conejera se podría inferir la intervención de unas 16 hectáreas en este importante ecosistema, lo cual sin embargo no corresponde con la realidad de los reportes de la SDA. Llama la atención además que dentro de los reportes de la entidad en relación con las metas en intervención de humedales no se mencionen los 16.000 árboles que enorgullecen al alcalde y apenas se habla de algunos cerramientos en La Conejera. ¿Será que le están haciendo conejo al alcalde?

De otro lado, según el Observatorio Ambiental de Bogotá, el indicador de árboles plantados por el JBB señala que entre 2012 y 2014 se plantaron apenas 28.280 individuos arbóreos en la ciudad. Cifra poco alentadora si tenemos en cuenta que entre 1998 y 2011 las administraciones distritales plantaron alrededor de un millón doscientos mil árboles. ¿De dónde salen entonces las cifras del alcalde?

Es necesario pensar la arborización en la ciudad en el largo plazo en perspectiva de restauración y recuperación ecológica. Más aun cuando se prenden las alarmas sobre el avance de la erosión en el país. El 40% de la superficie continental de Colombia cuenta con algún grado de erosión, lo que equivale a 45 millones de hectáreas. De otro lado, en Bogotá es preocupante la afectación de las coberturas vegetales por cuenta de la minería, el cultivo de papa, la ganadería y las especies invasoras como el retamo. Se calcula que hay unas 1.500 hectáreas invadidas en la EEP. De manera que hay que prestarle atención no solo a las cifras de árboles plantados, que son desalentadoras, sino a las áreas efectivamente restauradas y recuperadas ecológicamente.

 

Por: Erik Jerena

Martes, 16 Junio 2015 19:00

Defender los cerros

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Editorial El Espectador

Una verdadera disputa se ha formado por cuenta de los cerros orientales que adornan Bogotá: esos que son, para los capitalinos, una especie de símbolo viejo de la ciudad, forma de ubicarse en ella y patrimonio antiguo de todos.


Pero, mucho más allá de eso, que importa bastante, son una zona de reserva forestal, con quebradas y animales. Por estas características especiales fue que el Consejo de Estado prohibió nuevas licencias de construcción en esa zona: no más edificaciones barriendo a su paso la naturaleza. Cosa que sirve, por demás, para evitar la expansión de una ciudad que no para de crecer. Hasta ahí todo estuvo claro. Sin embargo, el proyecto Cerro Verde planea construir allí 16 edificios de apartamentos entre las calles 66 y 77, por encima de la avenida Circunvalar. Y aunque digan que serán amigables con el medio ambiente, lo más conveniente sería que se abstuvieran de cualquier construcción para protegerlo de forma integral. No es lo más razonable, eso sí, frente al aspecto financiero y sus variables: larga es la historia de por qué estos constructores dicen que pueden echar para arriba esos edificios. 

Todo se remonta a los principios de los años 90: cuando el proyecto hizo un convenio con el Distrito para recuperar los cerros de unas canteras ilegales que allí existían: una vez la tarea estuviera hecha podrían empezar. La crisis financiera les cerró el paso y tuvieron que aplazar dicha construcción. En 2005 postergaron la decisión por cuenta de una acción popular que les frenó el paso. ¿Y la sentencia del Consejo de Estado? Pues es muy clara al prohibir la construcción, pero también lo es al enunciar una excepción: los derechos adquiridos de los poseedores.

¿Son acreedores de estos derechos aquellos que gestionan el proyecto? Es difícil discernirlo debido a que los argumentos de ambas partes parecen ser bastante convincentes. Los constructores se amparan en esa historia de 20 años y en la particular excepción que enunció la sentencia del Consejo de Estado: sus derechos adquiridos por cuenta del convenio con el Distrito y la recuperación del área.

Sus contradictores, que son representados (al menos por ahora) por la Fundación Amigos de la Montaña, dicen que Cerro Verde no es tan acreedor como dice: la excepción del Consejo de Estado cobija a poseedores que no supieran del hecho objetivo de la reserva antes de pedir la licencia de construcción. En 2005, el Curador Urbano No. 4 negó la licencia que la constructora pidió: “este despacho no cuenta con la competencia para expedir ningún tipo de licencia dentro de la Reserva Forestal Protectora Bosque Oriental de Bogotá: hacerlo implicaría desconocer la resolución 0463 de 2005 y por ende expedir un acto administrativo contrario al ordenamiento jurídico”. Resolución que se volvió sentencia del Consejo de Estado. ¿Tienen o no derechos?

Cada parte, lo sabemos, se agarrará de cualquier inciso legal disponible para adjudicarse la verdad del caso. ¿Qué hacer? Por suerte aún falta la regulación de la Secretaría Ambiental: un plan de manejo para decidir quién tiene o no derechos en estas zonas protegidas. Ojalá ocurra pronto, para la claridad de las partes.

Esperamos que un órgano que protege el medio ambiente tome la decisión hacia ese lado: ¿no pueden, simplemente, negar esa licencia y, si es el caso, compensar al proyecto? ¿Sale más costoso que dejar construir sobre una parte del cerro? No nos parece. La falta de prevención sobre esa montaña emblemática es la que la tiene en esta mediana depredación. Defenderla de ella se hace imperativo.

Martes, 10 Febrero 2015 19:00

Distrito debe cumplir compromisos hechos en RIO+20

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El Concejal Roberto Sáenz insistió al IDU y a la Secretaría de Movilidad sobre la necesidad de aumentar la inversión en malla vial para movilidad no motorizada.


En medio de un reciente debate sobre malla vial citado por concejales de la Alianza verde, el cabildante felicitó a la Bogotá Humana por la realización de las conversaciones de alto nivel de Rio+20 y a su vez llamó la atención a los funcionarios del Distrito sobre la necesidad de cumplir con los compromisos hechos durante el evento.

A propósito de esto, el concejal Sáenz señaló, “Uno de los principales problemas que tenemos para impulsar la movilidad no motorizada en Bogotá es la falta de infraestructura. No es mayor al 2% del presupuesto para malla vial el que se destina para ciclo-rutas y bicicarriles. El alcalde se comprometió con 250 km de vías para bicicleta, de los cuales hemos construido solo 10 km. El IDU debe aclararle a los ciudadanos cuál es el compromiso que existe para lograr un verdadero avance. Me preocupa mucho que sigamos en pañales en materia de malla vial para movilidad no motorizada.”

A esto agregó, “Bogotá pasó en dos años y medio de 400 mil a casi un millón de viajes diarios en bicicleta. El Concejo dé Bogotá aprobó los recursos para atender esta situación pero aún no las vemos incluidas en los cronogramas de obras. Bogotá Humana no puede tener un discurso para Rio+20 mientras los funcionarios actúan en sentido contrario.” puntualizó Roberto Sáenz.

Viernes, 31 Julio 2015 19:00

Reencauche de llantas una alternativa

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Por unanimidad la Plenaria del Concejo de Bogotá aprobó el Acuerdo que impulsa la reutilización de llantas como parte esencial de las políticas más importantes para disminuir el impacto negativo que resulta de su disposición inadecuada.

Miércoles, 22 Julio 2015 19:00

¿Cómo afecta tu salud la ropa que usas?

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Poco se conoce internacionalmente sobre la dimensión del impacto socio ambiental de las grandes cadenas de la industria textil, debido al uso de sustancias químicas peligrosas en la producción de prendas de vestir y el incremento acelerado de la tendencia “fast fashion”o moda rápida cuyas sustancias afectan a todo el planeta.

Martes, 11 Agosto 2015 19:00

Los Cerros Orientales NO están en venta

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Constructores deben comprender que su negocio también debe adaptarse a los desafíos del cambio climático.

Ante el anuncio del ministro de vivienda Luis Felipe Henao de demandar al Distrito por expedir la resolución 228 de 2015, que ajustó las imprecisiones cartográficas del POT (Decreto 190 de 2004), es preciso llamar la atención sobre los evidentes intereses económicos que se esconden tras esta decisión.

Martes, 30 Junio 2015 19:00

Lo ambiental, esencia de lo social

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La defensa de todas las formas de vida es una de las bases del bienestar, actual y futuro, de toda sociedad. Esto es aplicable a la defensa de la naturaleza en estado primigenio (selvas, mares, ríos) y en los territorios urbanos.

Domingo, 19 Julio 2015 19:00

¿Cómo afecta tu salud la ropa que usas?

Escrito por

Poco se conoce internacionalmente sobre la dimensión del impacto socio ambiental de las grandes cadenas de la industria textil, debido al uso de sustancias químicas peligrosas en la producción de prendas de vestir y el incremento acelerado de la tendencia “fast fashion”o moda rápida cuyas sustancias afectan a todo el planeta.

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