Viernes, 20 Enero 2017 20:59

El legado climático de Obama

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El legado climático de Obama ecoticias
ENVIADO POR: ECOTICIAS.COM 19/01/2017 
 
 
Barak Obama fue capaz de demostrar que el proceso político puede producir resultados reales para el medio ambiente.
 
El legado climático de Obama 
 
Cuando Donald Trump asume los designios que el pueblo norteamericano ha querido otorgarle eligiéndolo como presidente, el mundo entero se pregunta ¿dónde irá a parar el legado medioambiental del ya ex presidente Obama? 
 
 
Durante los últimos 8 años, en la Casa Blanca hubo un líder comprometido con la energía limpia, el progreso del clima y la protección del medio ambiente a nivel local y global. Y aunque es lógico que siempre se desean logros mayores, el legado ambiental del Presidente Obama es impresionante, ya que ha sido consecuente con lo que prometió y sin dudas ha conseguido avances significativos que el mundo entero agradece. 
 
Progreso climático nacional
 
Su plan de energía limpia fue el primero que puso un límite a la contaminación y que dijo no al carbón, una fuente de energía muy contaminante. Intentó por todos los medios desarrollar fuentes de producción energética limpias y empleó muchos de sus discursos en educar a sus conciudadanos, alertándoles de los peligros del Cambio Climático. 
 
Un acuerdo climático internacional 
 
El presidente Obama no solo participó, apoyó, firmó y ratificó el Acuerdo de París, sino que se comprometió públicamente a luchar de forma denodada por revertir los estragos del Cambio Climático y a ayudar económicamente (mediante el “Fondo Verde”) a las naciones en desarrollo, a superar sus problemas de contaminación. 
 
Límites de contaminación para centrales eléctricas 
 
La administración de Obama estableció límites de contaminación para las chimeneas de las plantas de energía, que constituyen las principales fuentes de tóxicos atmosféricos, como el mercurio, el dióxido de azufre, el CO2 y los óxidos de nitrógeno, ya que producen smog, hollín y lluvia ácida. 
 
No a la contaminación por quema de petróleo y gas 
 
Si bien defendió el uso de este tipo de combustibles, impuso medidas para evitar pérdidas contaminantes y proteger la salud pública y el medio ambiente al disminuir las emisiones de gases que generan contaminación, mientras conservaba un valioso recurso energético nacional. Estas salvaguardias redujeron drásticamente la producción de metano, responsable de una cuarta parte del calentamiento global actual y le ahorraron millones de dólares al pueblo estadounidense. 
 
Vehículos más limpios 
 
La EPA de Obama mejoró la eficiencia de los combustibles y varias normas de contaminación de los vehículos. Los consumidores ahorraron dinero, al mismo tiempo que se redujeron las emisiones de gases de efecto invernadero y varias comunidades consiguieron tener un aire más limpio. Por otro lado, dedicó ingentes esfuerzos y recursos a fomentar el uso de los vehículos eléctricos, subvencionando la compra de los mismos. También fue un defensor de la vida al aire libre, de andar y de emplear la bicicleta como medio de transporte cuando fuese posible. 
 
Inversión en renovables 
 
Obama invirtió miles de millones de dólares en tecnologías de energía limpia. Estos programas se han pagado por sí mismos y han hecho que el gobierno estadounidense ahorrase los pagos de intereses, mientras lograba que la energía eólica y solar resultaran más asequibles. 
 
Seguridad química 
 
El presidente Obama presentó y consiguió que se aprobase en el Congreso, contando con el apoyo de varios republicanos, la primera ley ambiental importante de las últimas dos décadas, indicando, entre varios puntos más, pautas de control y gestión de la seguridad química. 
 
Lucha contra el cambio climático 
 
El gobierno estableció centros regionales del clima y llevó a cabo varias iniciativas para ayudar a los agricultores, ganaderos y comunidades rurales, a combatir el cambio climático y a adaptarse a condiciones climáticas extremas. Firmó un acuerdo histórico con México brindando mayor flexibilidad en la gestión y restauración del Río Colorado, lo que permitió que este alcanzara el mar por primera vez en décadas y logró que los industriales, los ambientalistas y los terratenientes privados de 11 estados se pusieran de acuerdo para proteger a las especies en peligro de extinción. 
 
Industria pesquera 
 
A través de las revisiones de la ley nacional de pesca, bajo la presidencia de Obama, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica redujo la sobrepesca y recuperó un número récord de pesquerías en aguas de Estados Unidos. La gestión en el ámbito de la pesca ha logrado una dramática recuperación de especies que se hallaban en peligro por haber sido sobre pescadas, como el pargo rojo del Golfo de México y varias especies del Pacífico. 
 
Protección del patrimonio natural 
 
Bajo el gobierno de Obama se han preservado 260 millones de acres para las generaciones futuras, más que cualquiera de sus predecesores, al designar 19 monumentos nacionales, además de aplicar la ley RESTORE, el mayor compromiso de la nación para proteger y restaurar la Costa del Golfo. 
 
Una reflexión final 
 
No es cuestión de hacer apología ni de ensalzarlo como el mejor presidente de los EEUU, porque todo es mejorable, pero sus ingentes esfuerzos para luchar contra el Cambio Climático y su apuesta por las energías renovables, son innegables. Veremos qué es lo que se nos viene encima, a los estadounidenses y al resto de los mortales, con la llegada de todopoderoso Trump al poder y sus medidas de proteccionismo, pro combustibles fósiles y contra las energías renovables. El panorama se presenta como poco, oscuro y sombrío.
 
Fuente: medio ambiente
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Artículos relacionados (por etiqueta)

  • Los ambientalistas se movilizan para dar la batalla contra Trump
    Tomado de www.publinews.gt 09/12/2016
     
    Los ambientalistas se movilizan para dar la batalla contra Trump
    Los ambientalistas se preparan para combatir al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien este jueves anunció el nombramiento de un polémico defensor de empresas contaminantes para conducir la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés).
    Ya en su campaña, Trump prometió retroceder en la legislación en normas de protección del medio ambiente y en la lucha contra el calentamiento global.
    Trump advirtió además que podría retirar a Estados Unidos -segundo país emisor de gases de efecto invernadero en el mundo, por detrás de China- del acuerdo global del clima de París, firmado en 2015 por 192 países.
    Pero el magnate inmobiliario modificó su postura desde que ganó la elección el 8 de noviembre.
    En una entrevista reciente con el New York Times, Trump insinuó que podría apoyar acuerdos globales sobre cambio climático al decir que tiene "una mente abierta".
    Como candidato, Trump se refirió al calentamiento global como un engaño, pero en la entrevista con el New York Times reconoció que había "cierta conexión" entre la actividad humana y el cambio climático.
    "Algo, un poco. Depende de cuánto", dijo el mandatario electo, agregando que seguiría preocupado por cuánto podrían "costar a nuestras compañías" las medidas ecologistas.
    Trump mantuvo el lunes una larga reunión en Nueva York con el exvicepresidente demócrata Al Gore, un ambientalista clave y líder en la lucha contra el cambio climático.
    "Tuve una conversación extremadamente interesante que será continuada, y ahí lo dejo", dijo Gore a la prensa después de hablar con Trump.
    - Prepararse para la llegada de Trump -
    Los ambientalistas se preparan para la llegada de Trump al poder el próximo 20 de enero, con su Partido Republicano controlando el Congreso.
    "Si Trump intenta retroceder en la protección del medio ambiente y el cambio climático, se topará con una maraña de gente organizada que lo combatirá en los tribunales, en el Congreso y en las calles", advirtió Michael Brune, director ejecutivo de Sierra Club, una de las organizaciones ambientalistas más grandes, con 2,4 millones de integrantes.
    "En las tres semanas transcurridas desde la elección se ha unido más gente a Sierra Club que en todo el año (...) con 9.000 nuevos donantes al mes", dijo Brune en una entrevista. "La gente está preocupada y enojada".
    Los temores se consolidaron aún más este jueves después que Trump confirmó el nombramiento del actual fiscal general de Oklahoma, Scott Pruitt, para conducir la Agencia de Protección Ambiental.
    La EPA, con la que Barack Obama puso en marcha medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas de carbón, podría ser el vehículo usado por Trump precisamente para revertir las regulaciones de Obama.
    En el pasado y como fiscal de Oklahoma, Pruitt actuó en defensa de empresas contaminantes y ligadas a la industria de los combustibles fósiles. Además ya procesó diversas veces a la propia Agencia que ahora presidirá, por considerar que la entidad era "activista".
    Asimismo, el jefe ejecutivo del gigante de gas y petróleo ExxonMobil, Rex Tillerson, suena como candidato para ser secretario de Estado, el jefe de la diplomacia del país.
    Algunos programas de televisión han tomado la posta de la movilización ambientalista contra Trump, como John Oliver, el presentador británico del programa semanal de HBO "Last Week Tonight".
    Oliver pidió a los estadounidenses que hagan donaciones y se unan a organizaciones de protección del medio ambiente, en particular al Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC).
    - Andanada de apoyos -
    Susan Casey-Lefkowitz, encargada del programa líder de NRDC, una organización con sede en Nueva York y con 2,5 millones de miembros, dijo en una entrevista que desde la elección de Trump hubo "una verdadera andanada de apoyo, la gente nos apoya en nuestra oposición a cualquier potencial retroceso en la protección del medio ambiente".
    Casey-Lefkowitz dijo que NRDC está preparando una petición "que se presentará inmediatamente a Trump para hacerle saber que la gente no quiere ningún retroceso en la protección del medio ambiente".
    Una táctica clave sería enfocarse en la importancia de proteger la calidad del aire y el agua, objetivos ampliamente compartidos incluso por los simpatizantes de Trump, señaló.
    Para May Boeve, quien encabeza el grupo de defensa del clima 350.org, la mejor manera de movilizar a la clase trabajadora de Estados Unidos que votó por Trump es "presionar por una energía 100% renovable que económicamente funcione para todos".
    "Las energías limpias siguen siendo el mayor creador de empleos en potencia en el siglo XXI mientras el cambio climático siga siendo la principal amenaza", dijo Boeve.
    La organización, sin fines de lucro y con sede en Nueva York, se "prepara para la mayor lucha de nuestras vidas", consideró la activista, que planea una manifestación masiva en Washington cuando Trump ya esté en la Casa Blanca.
     
  • No más diésel en nuestras ciudades
    Publicado en www.elpais.es  1 DIC 2016
     
    Importante declaración de Alcaldes con respecto a la contaminación atmosférica
     
    No más diésel en nuestras ciudades
    El aire que respiramos en nuestras ciudades está literalmente matándonos. Actualmente se producen tres millones de muertes al año en todo el mundo directamente relacionadas con la contaminación atmosférica y la gran mayoría de estos decesos ocurre en las ciudades. Por este motivo nos unimos con el objetivo de eliminar las nocivas emisiones de diésel de nuestras ciudades.
     
    Como alcaldes y líderes del movimiento contra el cambio climático, somos testigos del impacto que la contaminación atmosférica tiene sobre nuestros ciudadanos. Las cardiopatías, cánceres y las enfermedades respiratorias crónicas se cobran millones de vidas al año y la conexión directa de estas con los elevados niveles de contaminación atmosférica en las ciudades es innegable. Nuestros ciudadanos más vulnerables —los ancianos, los jóvenes y los más desfavorecidos económicamente— son quienes más sufren y quienes más expuestos están al peligro.
     
    La contaminación atmosférica también está inextricablemente relacionada con el cambio climático. Los vehículos contaminantes que circulan por las calles y carreteras de nuestras ciudades no solo contaminan el aire, sino que también aumentan de manera considerable las emisiones de gases de efecto invernadero. En muchas ciudades, las emisiones derivadas del sector de transportes se eleva hasta un 30%. A medida que aumenta la contaminación del aire, los ciudadanos son más propensos a optar por manejar en lugar de elegir formas de transporte más saludables y sostenibles como caminar o andar en bicicleta. Tras décadas, la acumulación de millones de desplazamientos tendrá un efecto devastador en el clima. Las ambiciones del Acuerdo de París sobre el cambio climático no podrán llevarse a cabo si no se toman medidas urgentes que permitan rediseñar las ciudades de modo que se dé prioridad a los medios de transporte sostenibles y se luche contra la contaminación ambiental.
    Los alcaldes de las grandes ciudades del mundo son conscientes de la amenaza que supone la contaminación ambiental tanto para sus ciudadanos como para el planeta. Los líderes de 86 de las ciudades más importantes del mundo se reúnen en Ciudad de México con ocasión de la Cumbre de Alcaldes del C40, en la que la contaminación atmosférica es uno de los principales temas de debate.
    Nuestra cumbre es una oportunidad para intercambiar proyectos e ideas orientadas a lograr un aire más limpio en nuestras ciudades. En París, recientemente aprobamos que las orillas del río Sena sean para peatones y bicis y que amplifiquemos nuestro famoso sistema de alquiler de bicis en libre servicio. En la Ciudad de México, hemos ampliado los sistemas de metro y de autobús de tránsito rápido y además estamos invirtiendo en infraestructuras ciclistas. En Madrid, hemos creado una zona de bajas emisiones de carbono en el centro de la ciudad y estamos promoviendo los desplazamientos a pie y en bicicleta, así como otras soluciones saludables a fin de facilitar la transición hacia un futuro con bajas emisiones de carbono.
    No hay duda ninguna: todos pueden apreciar el poder local y global de los alcaldes cuando trabajan juntos. A través de poderosas redes como C40 o el Pacto Global de los Alcaldes por el Clima y la Energía, hemos logrado mostrar un fuerte liderazgo global respecto al cambio climático. En el momento álgido de las negociaciones sobre el cambio climático de la COP21, el Ayuntamiento de París congregó a más de 1.000 alcaldes en una cumbre histórica. Esta muestra de compromiso por parte de los líderes municipales fue fundamental para convencer a los Jefes de Estado de llegar a un acuerdo.
    Ahora es el momento para demostrar el mismo poder de liderazgo en la lucha contra la contaminación atmosférica. Hoy, como representantes políticos y líderes del movimiento contra el cambio climático, nos comprometemos a retirar los vehículos de diésel de nuestras ciudades para 2025, puesto que este combustible supone una amenaza inmediata para la salud de nuestros ciudadanos y su futuro. Creemos que nuestros vanguardistas esfuerzos serán el inicio de un movimiento que se replicará en ciudades alrededor del mundo, a fin de que en una década podamos haber eliminado las dañinas emisiones de diésel de nuestras ciudades.
    Los alcaldes de la red C40 estamos comprometiéndonos a incentivar el uso de vehículos eléctricos, híbridos y de hidrógeno a fin de sustituir los vehículos más contaminantes. Instamos a los fabricantes de automóviles a que nos apoyen en esta decisión y den prioridad al desarrollo de este tipo de vehículos. Finalmente, los alcaldes de todo el mundo se están comprometiendo a invertir en infraestructuras sostenibles que faciliten a sus ciudadanos la elección de medios de transporte más saludables y sostenibles.
    Queremos que nuestros ciudadanos vivan en ciudades saludables, pero sin colaboración no podemos transformar las calles de nuestras ciudades ni mejorar el aire que respiramos. Nuestros ciudadanos están haciendo oír su voz a través de una petición internacional que exige un cambio. Hoy, urgimos a los líderes nacionales a que escuchen a sus ciudadanos y ayuden a los alcaldes a limpiar el aire que respiramos.
     
    ANNE HIDALGO ES ALCALDESA DE PARÍS Y PRESIDENTA DE C40.
    MIGUEL ÁNGEL MANCERA ES JEFE DE GOBIERNO DE CIUDAD DE MÉXICO.
    MANUELA CARMENA ES ALCALDESA DE MADRID.
    MICHAEL R. BLOOMBERG ES ENVIADO ESPECIAL DE LA ONU PARA LAS CIUDADES Y EL CAMBIO CLIMÁTICO.
     
  • La superficie terrestre del planeta expulsará tanto carbono como el que emite Estados Unidos
    ENVIADO POR: ECOTICIAS.COM  02/12/2016 
     
    La superficie terrestre del planeta expulsará tanto carbono como el que emite Estados Unidos 
     
     
    Eso sería más o menos el equivalente de añadir al planeta otro país industrializado del tamaño de los Estados Unidos, según concluye un nuevo estudio de la Universidad de Yale publicado en Nature.
     
    El calentamiento global conducirá a la pérdida de al menos 55 billones de kilogramos de carbono del suelo a mediados del siglo, el 17% más que las emisiones antropogénicas previstas para ese periodo. Eso sería más o menos el equivalente de añadir al planeta otro país industrializado del tamaño de los Estados Unidos, según concluye un nuevo estudio de la Universidad de Yale publicado en Nature. 
    De manera crítica, los investigadores descubrieron que las pérdidas de carbono serán mayores en los lugares más fríos del mundo, en latitudes altas, lugares que en gran medida habían desaparecido de investigaciones anteriores. En esas regiones, las existencias masivas de carbono se han acumulado durante miles de años y la actividad microbiana lenta las ha mantenido relativamente seguras. 
    La mayor parte de la investigación anterior se había realizado en las regiones templadas del mundo, donde existían reservas de carbono más pequeñas. Estudios que se centraron sólo en estas regiones habrían soslayado la gran proporción de las posibles pérdidas de carbono, dijo el autor principal Thomas Crowther, que llevó a cabo su investigación como becario postdoctoral en la Escuela de Yale de Estudios Forestales y Ambientales y en el Instituto Holandés de Ecología. 
    "Las reservas de carbono son más grandes en lugares como el Ártico y el subártico, donde el suelo es frío y a menudo congelado", dijo Crowther. "En esas condiciones los microbios son menos activos y por lo tanto ha sido posible que el carbono se acumule durante muchos siglos". "Pero a medida que comienza a calentarse, la actividad de esos microbios aumenta, y ahí es cuando las pérdidas comienzan a suceder", dijo Crowther. "Lo más aterrador es que estas regiones frías son los lugares que se espera que se calienten más bajo el cambio climático". Los resultados se basan en un análisis de datos brutos sobre el carbono almacenado en el suelo a partir de docenas de estudios realizados en los últimos 20 años en diferentes regiones del mundo. 
     
    El estudio predice que para un grado de calentamiento, alrededor de 30 petagramas de carbono del suelo serán liberados a la atmósfera, o aproximadamente el doble del que se emite anualmente debido a las actividades relacionadas con el ser humano (un petagram equivale a un billón de kilos). Esto es particularmente preocupante, dijo Crowther, porque los estudios climáticos anteriores predijeron que el planeta es probable que se caliente 2 grados Celsius a mediados de siglo.
     
    El estudio consideró sólo las pérdidas de carbono del suelo en respuesta al calentamiento. Existen otros procesos biológicos -como el crecimiento acelerado de las plantas como resultado del aumento del dióxido de carbono- que podrían amortiguar o mejorar el efecto de esta retroalimentación del carbono del suelo. La comprensión de estos procesos interactivos a escala global es fundamental para entender el cambio climático, dijeron los investigadores. ep 
     
  • Así combatirá San Francisco el cambio climático
    Publicado por: Rafa Vidiella en  www.ciclosfera.com
    Noviembre 25, 2016
     
     
    Así combatirá San Francisco el cambio climático
     
     
    Se llama 0-50-100 Roots, y es el plan de medidas que ha adoptado la ciudad californiana de San Francisco para combatir el cambio climático.
     
    El objetivo: reducir al máximo las emisiones. ¿Cómo lograrlo? 
    En primer lugar, claro, optimizando nuestros desplazamientos. La bellísima ciudad estadounidense de San Francisco ya está concienciando a sus ciudadanos y explicándoles que deben, al menos, realizar la mitad de sus viajes en bicicleta, andando o en transporte público.
     
    Pero no es sólo eso. Según el alcalde de la ciudad, Edwin M. Lee (en el cargo desde 2012), “San Francisco ya ha reducido sus emisiones contaminantes un 14,5% respecto a los niveles de 1990, pese a que tanto la economía local como la población han crecido. Este proyecto demuestra que reducir las emisiones contaminantes no es incompatible con crear puestos de trabajo”.
    Reciclar basuras, evitar consumir de más y, por supuesto, sustituir el vehículo privado por el transporte público y la bicicleta
    La forma de lograrlo es, por ejemplo, siendo muy cuidadoso con el reciclado de basuras y, desde luego, evitando consumir productos que generen residuos absurdos. 
     
    Como hemos dicho, evitando en lo posible el uso del coche o la moto privados, y empleando en su lugar, por ejemplo, la bicicleta. Y, fundamental: San Francisco aspira a que el 100% de la energía empleada en los hogares y el 80% de la que necesita la industria proceda de fuentes renovables.
     
    La ciudad, desde luego, está intentando ponérselo fácil a sus habitantes. Según su responsable de transporte urbano, Ed Reiskin, más de la mitad del sistema de transporte público ya emplea vehículos eléctricos que no emiten sustancias contaminantes. Reiskin también ha destacado la construcción de carriles bici y el proceso de peatonalización que se está llevando a cabo en gran parte de la urbe.
    Para obtener toda esa energía renovable, la ciudad ha puesto en marcha un ambicioso programa basado en la energía solar, y ya cuenta con más de 4.000 instalaciones de este tipo.
     
  • La Cumbre de Marruecos desoye la urgencia del cambio climático
    Publicado en: Ecologistas en Acción, Cambio climático, Cumbres del Clima (18/11/2016)
     
    La Cumbre de Marruecos desoye la urgencia del cambio climático
     
    La COP22 concluye en Marruecos sin consenso ni avances útiles para la puesta en marcha del Acuerdo de París.
    La financiación de los fondos para afrontar el cambio climático sigue pendiente de definición y las medidas urgentes se aplazan más allá de 2018.
    Las organizaciones sociales y ecologistas reclaman justicia climática.
    La decisión final de la Cumbre de Marrakech, aprobada en el último plenario, confirma que los gobiernos están dilatando la acción climática y aplazando el diseño de las herramientas necesarias para pasar a la acción.
    Tras la aprobación del Acuerdo de París, en esta cumbre los países debían aumentar su ambición para presentar en 2018 nuevos compromisos que se ajustaran a limitar la temperatura global por debajo de los 2º.
    Pero la incapacidad de llegar a un consenso en la COP 22 confirma que esto sucederá como pronto en 2020. En este contexto, Ecologistas en Acción plantea la necesidad de concretar los siguientes instrumentos:
    1 En esta cumbre ni tan siquiera ha habido acuerdo para el Fondo de Adaptación, que queda de nuevo indefinido y en suspenso a la espera de las próximas negociaciones. La próxima cita será la cumbre entre sesiones de Bonn, prevista para febrero de 2017.
    2 El Fondo Verde para el Clima no tiene todavía la financiación necesaria. Gran parte de sus presupuestos se incluyen en los fondos para la cooperación internacional de los distintos países. Esto significa que habrá partidas de cooperación que desaparecerán. En este sentido, es fundamental crear un mecanismo transparente de control ciudadano que regule el fondo. Al menos el 50% de este fondo debería destinarse a proyectos y estrategias centradas en el respeto a las comunidades y los ecosistemas.
    3 El fondo para pérdidas y daños se puede convertir en un producto financiero especulativo. Durante la Cumbre de Marrakech se ha analizado el informe del Mecanismo de Varsovia, cuya misión era abordar las pérdidas y los daños que se producirán en el planeta, como la desaparición de pequeñas islas o el aumento de desiertos. Pero la problemática se ha abordado en clave de producto bancario. Queda patente que el interés del Banco Mundial, posible gestor de este fondo, y otras entidades financieras es aumentar ganancias a costa de los países empobrecidos y de las tragedias humanas.
    4 Los mecanismos de compensación deberían ser eliminados porque que evitan abordar el fin de los combustibles fósiles. Pero la COP22 ha seguido desarrollando este tipo de mecanismos que convierten a los bosques y a la agricultura en monedas de cambio para contabilizar menos emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Esto pone en riesgo la seguridad alimentaria y los ecosistemas.
    Por su parte, el Gobierno español y sus representantes en la COP22 han reafirmado un compromiso en la lucha contra el cambio climático que no se concreta todavía en ningún plan concreto. La representación española tampoco ha ofrecido explicaciones coherentes sobre el aumento de las emisiones GEI publicado en agosto pasado. El único paso ha sido el de iniciar el proceso de ratificación del Acuerdo de París que las organizaciones sociales y ecologistas llevan pidiendo desde hace un año.
    Una declaración de Marrakech alternativa
    La falta de consenso en la COP22 demuestra también que la respuesta efectiva no vendrá de las partes negociadoras (gobiernos y organismos internacionales), si no de la sociedad civil organizada.
    La cumbre alternativa, que ha reunido en la Universidad Cadi Ayyad de Marrakech a distintas organizaciones que luchan por la justicia climática (Demand Climate Justice Network entre el 14 y el 17 de noviembre, donde se ha presentado una Declaración de Marrakech alternativa a la emitida por Mohamed VI).
    Ecologistas en Acción se hace eco de este documento autónomo que recoge las demandas de la sociedad civil y señala que las negociaciones climáticas oficiales no abordan las medidas necesarias. Por ello, es prioritario consolidar el movimiento por la justicia climática.
    De no cerrarse la brecha entre los compromisos formales y las acciones realmente necesarias en materia de cambio climático, estaremos condenando a la humanidad y al planeta a un aumento de más de 3º de temperatura, y a efectos tan devastadores como huracanes, tsunamis, sequías y lluvias torrenciales.
    Hasta el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha reconocido en la COP22 que "cada día es más urgente poner en marcha el Acuerdo de París".
    Ecologistas en Acción seguirá luchando por no superar el 1,5º en este siglo, impedir nuevos proyectos fósiles en España y expulsar a los lobbies de presión petrolera de los procesos de toma de decisiones climáticas.
    Cada año se impone una huída hacia delante del modelo fósil a través de falsas soluciones tecnológicas, como la captura y el almacenamiento de carbono o la energía nuclear. Estas formas de producción energética también aceleran el cambio climático, por lo que no pueden ser de ninguna forma parte de la solución.
    La única manera de frenar el cambio climático es mantener el 80% de los combustibles fósiles bajo tierra y desarrollar lo antes posible una economía baja en carbono que reduzca la desigualdad y contribuya a una sociedad ecologista, feminista y democrática, acorde con los límites planetarios.